Elabora personalmente cada tema. No tienes por qué seguir el orden del temario, ni el impuesto en clase por los profesores. No existe, para el caso, una escala de prelación, de orden secuencial obligado.
Selecciona los temas que te resulten más sencillos, conocidos o interesantes e inicia la elaboración y preparación del material por dichos temas.
Al principio, márcate mejor tareas a realizar (resumir dos epígrafes, por ejemplo), que un tiempo fijo que no podrás cumplir por falta de práctica en la tarea. La fatiga o falta de concentración te indicará el momento de descanso, indistintamente del tiempo transcurrido.