El temario, -generalmente extenso-, trata materias especializadas sobre las que no se tienen, -necesariamente-, conocimientos previos y que habrá que dominar a la perfección.
La preparación del temario es la primera fase y la más importante de todas, ya que constituirá la base del estudio posterior que, unido a la simulación de exámenes -y otras técnicas-, facilitará el desarrollo de las pruebas de tipo objetivo. El método utilizado y el trabajo diario son dos de las variables fundamentales para obtener éxito en este proceso inicial.